TRATAMIENTO DE LAS CICATRICES DE ACNÉPara evitar la aparición de cicatrices es importante realizar un tratamiento precoz del acné. Sin embargo, en muchos casos el paciente acude a la consulta después de años de evolución del acné. ![]() Tradicionalmente, la forma de tratar estas cicatrices consistía en realizar peelings químicos profundos o dermoabrasiones intensas que producen una destrucción de las capas de la dermis, persiguiendo la renovación de la piel y la atenuación de imperfecciones. Los resultados son buenos, pero presentan varios inconvenientes: el periodo de recuperación es largo y la capacidad de mejoría estética está limitada a la ablación de las capas epidérmica y dérmica superficial. Además, los pacientes tratados con estos recursos necesitan bastantes días de recuperación hasta que su aspecto se normaliza. La búsqueda de tratamientos eficaces que no supongan disminuir la actividad normal del paciente y a la vez acelerar el periodo de recuperación ha llevado al desarrollo de los láseres fraccionados. ![]() Para el tratamiento de las cicatrices de acné, IML emplea el láser no ablativo fraccional Starlux 1540 (Palomar, EE.UU.), un equipo que produce columnas de calor muy profundas en epidermis y dermis, rodeadas por áreas de piel sana. Estas columnas de calor inducen una regeneración de la piel, con formación de nuevo colágeno y remodelación del existente. También destruyen pequeños capilares, con lo que mejoran el enrojecimiento e inducen la migración de melanófagos, mejorando la pigmentación residual . Starlux 1540 es un láser fraccionado no ablativo cuyo cabezal se aplica sobre la piel limpia, realizando diferentes pasadas en la zona a tratar. Un tratamiento facial tiene una duración aproximada de 30 minutos. El paciente presenta un enrojecimiento tras la sesión, que suele durar entre dos y tres días, pero se puede camuflar con un ligero maquillaje. El Instituto Médico Láser recomienda realizar una media de 4 sesiones, con una separación de un mes entre sesión y sesión. Starlux 1540 se configura así como el equipo ideal para el tratamiento de las cicatrices de acné, ya que su energía puede penetrar a una profundidad 10 veces mayor que la conseguida por equipos de anteriores generaciones, remodelando el colágeno y la elastina sin lesionar la superficie de la piel. El paciente percibe poco a poco la mejoría en el aspecto de su piel, las cicatrices se atenúan, el poro se cierra e incluso disminuye la secreción sebácea. Diferentes estudios estiman que deben transcurrir 6 meses tras finalizar el tratamiento para obtener el máximo resultado, ya que se trata de un proceso de regeneración que requiere el paso de este tiempo para poder valorar el resultado final. La satisfacción de los pacientes con respecto al resultado del tratamiento es alta. En el estudio llevado a cabo por el Instituto Médico Láser se han obtenido resultados excelentes con un 80% de pacientes satisfechos con el efecto del tratamiento. ![]() ![]()
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