Eliminación de Fibromas y Verrugas TRATAMIENTO DE LAS VERRUGAS
El paciente debe acudir al dermatólogo siempre que presente verrugas con las siguientes características:
- Dolor, sangrado o síntomas de infección en la verruga.
- Cambios de color o aspecto de las verrugas.
- Si tras emplear procedimientos tópicos de farmacia no se ha conseguido eliminarlas.
- Presencia de verrugas en regiones genital y/o anal.
- Verrugas que aparecen en estados de déficit inmunitario o diabetes.
El paciente no debe intentar, en ningún caso, eliminar las verrugas por sí mismo con métodos de arranque o quemaduras.
Dependiendo del tipo de verruga, los tratamientos disponibles para su eliminación son:
1. Productos de venta en farmacia
No deben aplicarse en las verrugas de las zonas genitales ni de la cara.
Los productos en los que se basan estos tratamientos son:
- Agentes queratolíticos (ácido salicílico o láctico).
- Vesicantes (cantaridita).
- Aplicaciones de cáusticos (ácido tricloroacético o bicloroacético).
2. Medicamentos prescritos por dermatólogo
Para el tratamiento de las verrugas más persistentes, a criterio del dermatólogo pueden emplearse:
- Inhibidores del ADN (5-fluoracilo, bleomicina).
- Inmunoterapia (DNCB o difenciprona). Imiquimod.
- Retinoides tópicos o sistémicos.
- Interferón intralesional.
3. Extirpación de la verruga
A criterio del dermatólogo, mediante distintas herramientas:
- Láser de CO2 (mediante láser de corte y coagulación).
- Crioterapia (mediante frío).
- Electrocoagulación (mediante bisturí eléctrico).
- Curetaje (mediante raspado con cureta).
- Extirpación directa (mediante resección directa con bisturí).
Instituto Médico Láser dispone del láser de CO2 para el tratamiento de verrugas, cuyo procedimiento puede abordarse de dos formas:
- Vaporizar la verruga: aplicando la energía lumínica del láser en la verruga, ésta se vaporiza por completo y desaparece.
- Reseccionar la base de la verruga: si la verruga es filiforme, la energía del láser corta su base y gracias a su acción coagulante, los vasos sanguíneos que aportan sangre a la verruga se vaporizan, reduciendo el riesgo de sangrado o infección.